Tú y el final de ti mismo

Hey Rob, tengo una pregunta. Puede ser estúpida, pero no lo entiendo. Tengo una pregunta. Es probable que sea estúpida, pero necesito alguna revelación. ¿Cómo funciona la oración? Quiero decir, me siento obligado a hablar con Él. Pero como orar por los demás o una situación. Por ejemplo, la esclavitud… Un chico de mi iglesia que es tan vehemente sobre acabar con la trata de personas, dice que la oración puede terminar con ella… ¿Por qué Él esperaría hasta que alguien le pidiese que haga algo? ¿Qué pasa si hay gente que no tiene a nadie que ore por ellos? Simplemente no lo entiendo.

En primer lugar, no hay preguntas tontas. Sé que has aprendido esto en tercer grado, pero sigue siendo cierto. Así que no se te ocurra decir que tu pregunta es estúpida. Todos somos estudiantes, todos estamos aprendiendo, y las preguntas demuestran que estás vivo, que estás creciendo y estás prestando atención.

¿Alguna vez te ha pasado esto: estás con un grupo de personas y alguien hace una referencia a algo y no tienes ni idea de lo que hablan, pero parece que todo el mundo sí, por lo que te quedas en silencio? Yo no me quedo tranquilo. Si yo no entiendo lo que alguien está hablando, les pregunto lo que quieren decir. La vida es demasiado corta como para fingir que lo entiendes cuando no lo haces.

Dicho esto, la familiaridad conduce a menudo a la falta de familiaridad. ¿Qué quiero decir con eso? Algunas cosas se vuelven tan comunes, tan conocidas, tan familiares, que las personas pueden usar la misma palabra, pero estar hablando de cosas muy diferentes. Es fácil lanzar frases alrededor porque son cómodas y las has utilizado durante años, cuando la verdad es que no tienes idea de lo que estás hablando.

Como Dios o amor, fe u oración

Así que la pregunta acerca de la oración es una grande, muy común, una que debe hacerse, porque la oración plantea montones y montones de preguntas.

Si bien hay un montón de maneras de definir la oración, vamos a empezar con una muy básica: La oración es tu apertura hacia Dios sobre las cosas que más te importan.

Estás enojado,

un amigo se está muriendo,

te encuentras a ti mismo el destinatario de un regalo extraordinario,

quieres algo,

has querido algo durante mucho tiempo y todavía no lo tienes y te está matando,

estás lleno de alegría,

te sientes solo,

estás completamente confundido,

te preguntas cual es el punto de todo esto,

la oración es cuando te abres a Dios en medio de eso.

¿Por qué lo defino así? Porque entiendo a la oración como lo que sucede en medio de la sangre, el sudor, la lucha y la alegría de la vida. Es por eso que en tu pregunta dices:

Me siento obligado a hablar con Él…

Porque ahí es donde el poder de la oración radica, en la urdimbre y la trama de la vida cotidiana.

Ahora, vamos a hacer otra definición de la oración: La oración es cuando estás al final de ti mismo. No siempre es así, nos gusta el control, la fuerza, el poder. Nos gusta creer que estamos bien por nuestra cuenta, gracias. Esta confianza en nosotros mismos es como el océano del mundo moderno en el que nadamos, está tan presente que incluso es difícil de ver que estás nadando en él. Hasta que sufres, luchas o te topas contra algo tan aplastante, masivo y abrumador que agotas rápidamente tus propios recursos y resoluciones. La oración es ese momento. Cuando estás roto, impotente, cuando llegas al final de ti mismo, cuando lo único que puedes hacer es murmurar un poco de anémica… ¡ayuda!

Es por esto que la gente a menudo ridiculiza la oración, se siente como si fuera un atajo para intensificarse y ser alguien, hacer algo, doblar tu fuerza. Pero los sabios saben que cuando llegan al final de sí mismos, cuando han agotado su propio poder, es cuando están listos para experimentar un poder más allá de sí mismos.

Lo que nos lleva a otra definición de la oración: La oración es tu mejor esfuerzo enfocado sobre otra persona. ¿Alguna vez te reuniste con un amigo y supiste que estaba enojado contigo sin que te dijera nada al respecto? Yo también. ¿Cómo es eso? ¿Cómo fueron capaces de comunicarte la negatividad simplemente a través de su presencia? La respuesta es poder. Tenemos poder. Nuestros pensamientos, intenciones y sentimientos tienen poder en ellos. Cuando la gente está detrás de ti, animándote, apoyándote, lo sabes. Lo sientes. La oración es cuando direccionas tus pensamientos, energías y ser hacia el bienestar de otro. Por supuesto que es poderoso.

Supongo que en este momento estás a punto de hacer la pregunta: ¿Entonces cómo es que Dios parece responder algunas oraciones pero otras no? No tengo ni idea. Nadie la tiene. No es una mala pregunta, es muy común y la gente la ha estado haciendo desde hace miles de años, es sólo que la pregunta está atrapada en categorías que no son útiles. Lo que me lleva de vuelta a ese hombre que te ha incitado al insistir en que si suficientes personas oran se va a terminar el tráfico. La verdad es que a veces somos la respuesta a nuestras oraciones. Eso es lo que estás preguntando en tu pregunta: Tienes este sentido de que es mejor hacer tu parte para ayudar a la gente que orar y pedirle a Dios que los ayude, sobre todo si puedes hacer algo al respecto. Lo que nos lleva de vuelta a nuestra primera definición: La oración es tu apertura hacia Dios sobre las cosas que más te importan. Y si acabar con la esclavitud importa lo suficiente para ti como para orar sobre eso, entonces importa lo suficiente para ti como para hacer algo al respecto.

La oración es energía, intención, poder. La oración eres tú llegando al final de ti mismo, que es cuando se pone realmente interesante. La oración eres tú dirigiendo tu mejor esfuerzo hacia el bienestar de alguien más.

La pregunta que sigue llegando
La razón de por qué la gente pierde el punto de la historia del Buen Samaritano
Rob Bell

Acerca de Rob Bell

Autor, Conferencista.

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