Tienes que conocer a este hombre

Bien amigos, momento de conocer a Peter Enns. Pete es un estudioso de la Biblia que ha escrito un nuevo libro sobre ella que te va a encantar. Y es divertido. El libro se llama La Biblia dice así, sale hoy y es para cada uno de ustedes que encuentran a la Biblia bastante exasperante y convincente al mismo tiempo, y para quienes han estado leyendo mi serie y pensando quiero más de esto.

Le envié a Pete algunas preguntas con ustedes en mente, y entonces le dije que no dudara en hacer sus propias preguntas y responderlas si quería…

Así que aquí vamos:

Yo: ¿Cuál es la pregunta más común que te preguntan acerca de la Biblia?

Pete: ¿Cómo puede una Biblia como esta ser la palabra de  Dios?

Esa es la pregunta en general y las personas rellenan el esta con todo tipo de cosas.

El problema es que la Biblia no siempre actúa como era de esperar, o como muchos fueron llevados a esperar. Los dos grandes temas que están al tope de las listas de la mayoría de la gente son: la ciencia y la moral.

Por ejemplo, ¿cómo puede la Biblia ser la palabra de Dios y al mismo tiempo decirnos que todo el cosmos fue creado en seis días, que hay una bóveda sobre nuestras cabezas que guarda las aguas celestiales, que la tierra es plana, que una inundación barrió toda la tierra y que los dos primeros seres humanos (Adán y Eva) vivieron hace unos pocos miles de años?

¿Qué hacemos con una Biblia  que  presenta  un  mundo  que  es  muy  diferente del que todos nosotros damos por sentado? ¿Realmente podemos tomar un libro como este en serio, sin hablar de seguir lo que dice sobre nuestro andar diario? De eso es lo que he oído mucho.

La moralidad de la Biblia también lleva a la gente por un bucle. Dios ahoga a todo ser viviente excepto a Noé y los otros en el arca, y sólo tomo 6 capítulos de la Biblia llegar hasta allí. Ordena a los israelitas exterminar a la población de Canaán para que puedan entrar a vivir. Hijas vírgenes son botín de guerra junto con las propiedades de sus padres. Israel puede tener esclavos y golpearlos hasta casi matarlos sin penalización.

Y entonces, sólo para hacer las cosas confusas, Jesús parece tener una opinión diferente sobre este tipo de cosas. Así que todas las partes de la Biblia no están en la misma página.

¿Qué se hace con una Biblia como esta? En pocas palabras, esa es una pregunta muy antigua y una que me hacen todo el tiempo.

El camino a seguir es mantener ante nosotros los antiguos parámetros de la Biblia. Un gran problema son las expectativas que muchos tienen cuando se acercan a la Biblia, acerca de que va a responder a cualquier pregunta  que traigamos.

Pero la Biblia no habla, primero y ante todo, en nuestro idioma moderno. Plantea y contesta preguntas antiguas. Solamente cuando llegamos a un acuerdo con esas antiguas preguntas y respuestas es que podemos empezar   a preguntar,

«Está bien, ahora, ¿cómo se relaciona todo esto con mi vida aquí y ahora?». «¿Hay partes que podemos y debemos dejar atrás?».

«¿Cómo me conecto con Dios a través de este libro?».

***

OK, ¿entonces, podemos centrarnos en un tema específico que preocupa a mucha gente? En tu libro haces un trabajo espectacular explicando esos pasajes violentos en el Antiguo Testamento. ¿Puedes darles a mis lectores un poco sobre eso?

Dedico un capítulo en mi libro sobre la orden de Dios a los israelitas para exterminar a todos los cananeos, hombres, mujeres y niños, y hacerse cargo de sus tierras. Este es el clásico ejemplo que muchos señalan de Dios, actuando más como Megatron que como un Dios de amor.

Este es un gran tema que ha molestado a la gente desde que ha habido una Biblia. No es nada nuevo. Es difícil encontrar cristianos o judíos que no tengan al menos algún problema con esto. Cuando oímos hablar de genocidios modernos, donde los autores afirman que Dios está de su lado, simplemente lo llamamos limpieza étnica a manos de gente demente.

Entonces, ¿cómo pueden los cristianos decir que Dios se opone al genocidio hoy cuando él lo ordenó ayer? Eso es lo que llamamos un problema teológico real.

Bueno, eso y el hecho de que Jesús dijo: «Ama a tus enemigos» y «Mi reino no es de este mundo» en lugar de «Vamos a matar a todos los gentiles (romanos) y recuperar nuestra tierra». Por lo tanto, al tope del problema moral, Jesús no parece estar en la misma página con lo que Dios dice en el Antiguo Testamento.

Este problema involucra tanto que no se puede tuitear una respuesta. Realmente necesitas caminar a través de los pasos de descubrir la antigua voz de la Biblia. Dar un paso atrás y tratar de entender a los israelitas como pueblo antiguo con las antiguas maneras de pensar. No eran como los «buenos cristianos» que encontramos en los picnics de la iglesia que escuchan bandas cristianas.

Los israelitas vivían en un áspero momento, la Edad de Hierro, cuando las naciones luchaban con uñas y dientes por la tierra, los recursos, y los dioses luchaban a su lado, liderando la carga.

Las naciones que ganaban tenían los dioses más poderosos, y la victoria (masacre, saqueo) los honraba. Perder significaba que tu dios era un tonto o que estaba furioso con tu pueblo por alguna razón y quería enseñarles una lección de obediencia.

Los israelitas eran parte de este antiguo mundo de la Edad de Hierro de guerra, adquisición de tierras y destrucción del enemigo. Encajaban perfectamente, y esperar que su Dios hablara de una total vuelta de página, es comenzar con el pie izquierdo.

No debemos aplaudir a los israelitas y emularlos, que es lo que los cristianos con una racha violenta a lo largo de la historia han hecho, conquistadores españoles de las «Antillas» o los colonos europeos de «América» trataron al «Nuevo Mundo» como si fuera Canaán y tomaron el control. Y tampoco podemos soslayar o minimizar la violencia, que es otra estrategia que los cristianos han tenido para el manejo de estos pasajes.

Ellos son lo que son, y la Biblia se ve de la forma en que lo hace porque Dios  deja que sus hijos cuenten la historia.

Los niños cuentan historias de sus padres desde su punto de vista de niño, lo cual no es toda la historia. Piensa en los niños fanfarroneando acerca de sus papás en el patio del recreo. Yo amaba a mi padre y defendía su honor. Él era un hombre poderoso que podía levantar objetos pesados, fue francotirador, brillantemente inteligente y más fuerte que cualquier hombre en cualquier lugar.

No todo lo que dije acerca de mi papá era plena y objetivamente cierto, pero así es como veía a mi padre, una descripción que nace del amor, desde mi perspectiva juvenil que seguía las «reglas del patio del recreo».

Con el tiempo, mirando hacia atrás desde un punto de vista más avanzado, me di cuenta de cuánto limitaban mis dichos a mi padre, pero así era la

forma en que hablábamos y no era capaz, obviamente, de dar un paso atrás y contar la historia de mi padre de alguna otra manera.

E incluso si pudiera, si yo hubiera dicho cosas como lo duro que trabajó en ese entonces para mantenernos, cómo se quedó despierto mientras yo estaba vomitando en la noche, o que él no se perdía mis juegos de las Pequeñas Ligas, no habría conseguido hacerles entender lo impresionante que era mi papá, cuánto mejor que todos los demás.

Los israelitas describen a Dios de acuerdo a sus «reglas», como ellos y la gente alrededor de ellos entendían a los dioses en general. Y he aquí una gran lección para nosotros hoy.

Siempre percibimos a Dios desde nuestro punto de vista, de acuerdo con las formas de pensar de las cuales no somos ni siquiera conscientes la mayor parte del tiempo. En estas historias, la Biblia nos da un vistazo de los antiguos israelitas haciendo la misma cosa.

Así que cuando leemos estas historias, no las leemos como reglas absolutas para vivir o la palabra final acerca de cómo es Dios. Los cristianos creen que en los Evangelios tenemos una comprensión más profunda acerca de Dios desde Jesús. Los Evangelios no nos permiten permanecer en la edad de hierro en la que los israelitas estaban en su comprensión de Dios.

En otras palabras, la Biblia no es un libro de reglas para la vida cristiana. Es una narración que tiene movimiento y una trayectoria.

Y mientras estamos en ello, los arqueólogos están tan seguros como se puede estar que el exterminio en masa de los cananeos que la Biblia narra  no sucedió, lo cual es una buena noticia, creo. Esto nos ayuda a ver que estas historias son historias que nos hablan de cómo los antiguos israelitas, al menos en algún momento de su historia, entendían a Dios.

Y eso, me doy cuenta, es una respuesta muy larga, pero tan corta como puedo hacerla.

***

Así que, cuando alguien te pregunta qué es la Biblia, ¿qué dices?

La Biblia es la palabra de Dios, pero no como un libro de reglas o el manual del propietario cristiano. Es un lugar donde vienes a encontrar a Dios, lo cual puede significar luchar con Dios, pelear con Dios, debatir con Dios y también aprender de Dios, siendo consolado y animado por Dios, buscando paz y alegría.

Y vemos en la Biblia misma todo tipo de ejemplos de personas que hace mucho tiempo se vienen encontrando con Dios de la misma manera. Todo lo que necesitamos hacer es leer los Salmos, cerca de la mitad de ellos     contienen algún tipo de queja a Dios o profunda tristeza por lo que Dios      hace o no hace. Libros como Eclesiastés y Job también transmiten una profunda tristeza, e incluso frustración y exasperación con  Dios.

De la manera en que yo lo veo (y tengo un capítulo sobre esto en mi libro), la Biblia es un libro diverso con todo tipo de emociones, estados de ánimo y pensamientos. Esta Biblia: la Biblia que realmente tenemos y no la    higienizada y domesticada Biblia que nos gustaría tener, no nos da muchas «reglas para vivir» sino modelos para nuestros propios y diversos viajes de fe. Cuando vemos cómo funciona la Biblia, tenemos permiso para explorar, probar, descubrir, conversar y debatir, incluso con Dios. La Biblia no se     cierra a ese proceso, sino que lo    alienta.

Así no es como a muchos cristianos se les enseñó a acercarse a la Biblia, pero es parte de la tradición judía. La Biblia da respuestas para la vida, para estar seguros, pero también plantea preguntas y enigmas que la gente de fe debate. De hecho, llegar a una respuesta única, absoluta, definitiva, no es el objetivo principal. Esta es la razón por ejemplo por la que los judíos tienen un Talmud, donde se debaten temas y puntos de vista al lado de otros sin resolver.

El proceso es donde te encuentras con Dios. Sin embargo, para muchos cristianos, te encuentras con Dios sólo cuando el proceso ha llegado a su  fin, llegando a las respuestas correctas, finales. Si los cristianos hubieran visto a la Biblia como un libro diverso que modela para nosotros diferentes etapas de nuestro viaje de fe, más que un libro de respuestas para cualquier pregunta que resultaron tener, podríamos haber tenido un menor número de inquisiciones.

***

Y entonces Pete añadió algunas preguntas propias. Qué es algo así como Pete entrevistándose a sí mismo. Lo cual es genial de oír…

Tú mencionas varias veces en tu libro cómo el miedo es a menudo un obstáculo en la vida cristiana.

En mi experiencia, el obstáculo más común para una vida de verdadera confianza en Dios es el miedo, principalmente el miedo a estar equivocado acerca de Dios, que a menudo se equipara con estar equivocado acerca de la Biblia. La ira y el odio hacia los otros sobre la Biblia y Dios son, en el fondo una vez que pasas la superficie, impulsados por los temores más profundos.

Lo que creemos acerca de Dios es muy importante para nosotros, como debe ser. Nuestra fe define lo que somos y nos ayuda a encontrarle sentido al mundo que nos rodea y al mundo que nos espera después. Nuestra fe es la página en la que nuestras narrativas personales están escritas. Sentir que nuestra fe está amenazada puede fácilmente convertirse en miedo, que  como Yoda nos recuerda, lleva a la ira, al odio y al sufrimiento. Me salió eso.

Pero el hecho es que probablemente estemos equivocados acerca de mucho de lo que pensamos acerca de Dios y la Biblia de todos modos. Podemos conocer a Dios, pero tenemos que dejar de lado la idea de que podemos envolver nuestros brazos alrededor de Dios y ya no ser sorprendidos e incluso inquietados u ofendidos por Dios.

A menudo pienso en cuán grande es el universo (¡¡expandiéndose!!), que contiene miles de millones de galaxias que contienen cada una millones y billones de estrellas a miles de años luz de distancia, y en el otro extremo de la escala están los átomos, que son demasiado pequeños para pensar (1 / 10000000 de milímetro). Y sólo para molestar, hay partículas subatómicas.

El universo está más allá de nuestra comprensión, y los cristianos creen que este Dios ―el responsable de lo incomprensible, en un nuevo movimiento incomprensible― entró en el drama humano y se hizo carne y huesos.

Así, de buenas a primeras, me inclino por el misterio como una categoría operativa para hablar de Dios.

El hábito humano de controlar lo incontrolable, para crear a Dios a nuestra imagen, y por lo tanto mantener el miedo a raya, es una tentación constante. La elección que enfrentamos a diario es si somos conscientes de ello o no, si estamos dispuestos a dejar de lado el miedo, dejar de lado los relatos que creamos de Dios y confiar en Dios lo suficiente para volver a escribirlos y sanarnos en el proceso.

***

¿Qué es lo que más temes?

Como todo el mundo, tengo un montón de miedos a través de los que trabajo en mi vida, pero nunca he pensado en ordenarlos. Tal vez debería. Pero mientras tanto, aquí hay un miedo que pienso que se conecta con ser un escritor y maestro cristiano:

Si en algún universo paralelo de fantasía, yo alguna vez llegara a gobernar el cristianismo, ¿sería tan tolerante con otros puntos de vista como me gusta pensar que soy ahora, si bien no estoy en el poder?

Todos hemos visto, de primera o de segunda mano, lo que a menudo ocurre cuando los relegados ganan poder, ya sean religiosos o políticos: abusan de su poder tanto o más que los que les precedieron. Yo mismo he experimentado esto y no quiero convertirme en eso.

Así que mi temor es que al final del día, si tuviera la oportunidad, ¿sería un hipócrita? Jesús tiene enormes problemas con la hipocresía, como si la peor cosa a los ojos de Dios fuera ser un humano carente de integridad: decir que eres una cosa y actuar como algo más, usar tus palabras para manipular a los demás, cambiando la forma en que te presentas a ti mismo dependiendo de quién esté escuchando.

Ese es mi miedo. A veces pienso que una de las continuas bendiciones de Dios para mí es que yo nunca he tenido una posición de verdadero poder.

***

¿Cuál es tu próximo proyecto? ¿Estás trabajando en otro libro?

Sí, estoy en las etapas iniciales de maquinar mi próximo libro con HarperOne.

No puedo decir mucho al respecto en este momento, sobre todo porque si lo hiciera, tendría que matarte, pero también porque la idea en este punto en realidad es solo una masa de cosas en mi cabeza que están empezando a tomar forma.

Pero la esencia del libro apunta al proceso de pasar de «Estoy seguro acerca de lo que yo creo» (que es como a muchos cristianos se les enseña a pensar acerca de su fe) hacia “Puede que no sea cierto, y de hecho a veces no tengo ni idea, pero voy a confiar en Dios de todos modos”.

Estas dos ideas no son cualquiera de las dos/o sino un ambas/y. Pero la parte de la «certeza» tiende a obtener la mayor parte de la atención de los cristianos que conozco. Quiero preguntar a qué se parece la fe cuando hacemos hincapié en el otro extremo del espectro, cuando nos desprendemos de la presión de tener que estar seguros de lo que creemos sin pensar que Dios va a estar decepcionado con nosotros.

¿Qué necesitamos para aprender desde el no saber, desde la incertidumbre, acerca de a lo que la vida de fe se parece? ¿Cómo puede la incertidumbre ser abrazada como una parte inevitable de la fe, incluso un regalo de Dios, en vez de un enemigo de la fe?

Esa es la esencia, y voy a estar hablando de mis propias experiencias caminando ese camino, así como mirar partes de la Biblia que se hacen eco de esa idea.

***

¿Has visto porque pensé que te gustaría conocer a Pete Enns?

¿Qué onda con atar y desatar?
Todo el asunto de Melquisedec y por qué te encanta y sabes que es verdadero
Rob Bell

Acerca de Rob Bell

Autor, Conferencista.

Ver todas las entradas de Rob Bell →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *