¿Tu relación puede sobrevivir a la deconstrucción de tus creencias?

Todo el tiempo recibo mensajes de personas que luchan en sus matrimonios y relaciones porque están deconstruyendo sus creencias. Uno de ellos piensa que creer en Dios aún está bien y el otro piensa que es algo estúpido. Uno de ellos todavía ama la fe y el otro detesta a los cristianos. Así que la relación se tensiona, y pueden terminar separados o divorciados. Esto no solo sucede en los matrimonios, sino en todas nuestras relaciones.

Pero hablemos de nuestras relaciones románticas, y tú puedes utilizar los mismos principios con cualquier otra relación.

Cuando Lisa y yo iniciamos la deconstrucción, nuestra transición hacia una clase de teología y espiritualidad diferente no solo nos sacudió el suelo de manera personal, sino que puso nuestra relación bajo una prueba extrema. Hubo tiempos en los que imaginábamos si podríamos alguna vez ser capaces de tener una conversación decente sin múltiples malentendidos o sin esa terrible tensión que sentíamos cuando enfrentábamos un conflicto irreconciliable.

Pero lo hicimos. Nuestra relación es más sana y más feliz de lo que era antes. Ahora, cuando las personas me preguntan si una relación puede sobrevivir a esto y cómo, les doy los siguientes consejos:

 

  1. No seas impulsivo: Cuando pensaban lo mismo no había necesidad de paciencia. Tenían lo que querían: cien por ciento de acuerdo. Pero como adultos que crecen, maduran y cambian, el desacuerdo viene ligado y debe ocurrir. Cuando un compañero de la relación cambia, fuerza al otro a cambiar. El matrimonio es como un crisol de transformación. Nos influenciamos y cambiamos mutuamente. En realidad, esto es lo que hace el amor. Hacemos compromisos (traducción: mejoras) con el propósito de hacer a nuestro compañero feliz y a nuestra relación más placentera. Así que cuando tu compañero empiece a cambiar, no salgas por la puerta de manera prematura e inmadura ni abandones a tu compañero o la relación. Dale tiempo; el cambiará de nuevo y tú también.

 

  1. No cedas demasiado: O sea, si tu compañero ya no lo puede tolerar más, se impacienta y se enoja contigo y decide dejarte, ese es su problema, no el tuyo. Sus intentos de presionarte hacia cierta manera de pensamiento son controladores e injustos. Tú no requieres eso de ellos y ellos no deberían requerirlo de ti. El mejor y más saludable crecimiento es natural y no forzado. Todo el mundo sabe esto. Así que no te cedas tanto a tal punto de convertirte en lo que el otro demanda de ti solo porque él será más feliz y permanecerá contigo. Esto no vale la pena, porque tú eres más importante que el matrimonio. Lo que quiero decir es que las relaciones más saludables son aquellas consentidas entre dos adultos que no se manipulan o coercen mutuamente. Cuando ustedes prometen cuidarse el uno del otro en la enfermedad y en la salud, esto también implica lo espiritual. Así que si no pueden amarte como eres ahora, en tu propio proceso espiritual, es problema del otro, no tuyo. No sacrifiques tu propia esencia en el altar del egoísmo, la inseguridad y los miedos del otro.

 

  1. Comprende el verdadero amor: Como adultos maduros, comienzan a entender lo que es el verdadero amor. Cuando Lisa y yo nos encontramos por primera vez, ella era la chica de mis sueños. Literalmente ella “encajaba” en mi fantasía de lo que era una mujer perfecta: ella era hermosa y estaba de acuerdo con todo lo que yo creía. Y yo era lo mismo para ella. Esto es meramente natural. Es como funciona la atracción entre jóvenes. Encima, diferente de algunas relaciones, a Lisa y a mí se nos permitió permanecer en esa burbuja de protección por muchos, muchos años. No fue sino hasta nuestros cuarentas cuando empezamos a deconstruir nuestras creencias y entonces, gradualmente, dejamos de estar en la misma página. Hemos envejecido, y ya no creemos de manera idéntica. Algunas veces nos preguntamos si estamos en el mismo libro, o incluso, en la misma biblioteca, ¡no importa si en la misma página! Pero a través del tiempo hemos aprendido una importante lección. En realidad, hemos estado cambiando todo el tiempo, cada uno de nosotros en su propio camino, de manera creciente pero segura. Lo que permitió que esto sucediera fue nuestro amor por el otro. Descubrimos que no era la semejanza, el acuerdo, o la compatibilidad, lo que nos mantenía juntos, sino nuestro amor por el otro. Eso quizás pudo habernos unido, pero seguramente no nos mantendría unidos. Esta es una importante lección que los amantes deben aprender mientras maduran.

 

  1. El amor es humildad y respeto: Iba a decir que el amor significa tolerancia, pero la tolerancia tiene un tono de superioridad… como: “Porque yo estoy en lo cierto y tu equivocado, te toleraré en tu error hasta que finalmente veas la luz como yo lo hice y llegues a mi manera de pensar”. No quiero decir eso. Quiero decir que el amor es humilde y no piensa de sí mismo con demasía. Uno debe llegar al punto de comprender que la vida está llena de misterio, y que todo el conocimiento y conclusiones son transitorias y provisionales basadas en la investigación disponible. Incluso los científicos saben esto. Pero los buenos amantes también lo saben. Así que son humildes respecto a sus creencias y se sostienen de ellas suavemente. Uno de los frutos más deliciosos de esto es respetar a los demás en donde sea que estén. (A menos que sus creencias los conduzcan a actuar de manera violenta contra otros). Así que, en las relaciones amorosas, hay un respeto mutuo que va más allá de las creencias. Es decir, consideramos que nuestro ser amado cuidará de sí mismo intelectual y espiritualmente. Las creencias son meramente pensamientos remolineando en la superficie de una realidad más profunda llamada el ser, y confiamos en su búsqueda propia y en sus descubrimientos. No estoy de acuerdo con todo lo que Lisa cree, pero estoy de acuerdo con que ella tiene el derecho de su propio viaje, su propio camino, y en esto, confío en ella. Podemos observarnos con deleite mientras descubrimos la mejor manera de encontrar nuestra verdad y vivirla en nuestras vidas personales.

 

  1. Consejo final: ¡Se feliz ahora! Para mí, esto significa llevarle flores frescas a Lisa, incluso en medio de un aparente desacuerdo. Significa ir a caminar juntos y salir, en una cita. Significa sentarnos y tener de manera intencional una difícil conversación. Significa disfrutar del sexo… donde la teología no está invitada. Escuchamos historias extrañas, pero en serio, la calidad del sexo no debería depender de sus creencias, así que generalmente tomo eso como una metáfora para las relaciones. Recuerdo una vez que estábamos conduciendo y Lisa me preguntó lo que pensaba ahora de la oración. Por instinto mi primera reacción fue defensiva y me sentí perturbado. Pero inspiré profundamente y empecé a tratar de articular lo que pensaba al respecto. Lo que ayudó fue que, aunque a ella le preocupaba lo que yo pensaba acerca de la oración, yo sabía que mis ideas no iban a acabar con nuestro matrimonio. Ella no iba a juzgarme o tomarme un examen ni me patearía fuera del carro si yo estaba equivocado. Así que saqué ventaja de esta oportunidad y esto me ayudó a comprenderme un poco mejor a mí mismo y mis pensamientos acerca de la oración. Además, ella es una buena oyente. Es cierto, para mí, hablar y escribir me ayudó no solamente a articular mi propia posición sino, a entenderla mejor. Lo que digo con todo esto es que, si bien atravesamos tiempos de tensión en nuestro matrimonio por culpa de la deconstrucción, nos comportamos como si fuese transitorio, una tormenta pasajera que aguantaríamos y de la cual saldríamos del otro lado mejores y más fuertes.

Mira, sé de muchas parejas que simplemente no pudieron atravesar juntos su deconstrucción. Muchas personas se dan cuenta, en esta temporada, que realmente no aman más a sus parejas y son muy infelices, y deciden separarse y eventualmente divorciarse. Eso está bien. Esto ocurre bastante porque por primera vez en sus vidas espirituales ellos pueden sentir que al final tienen permiso para ser honestos acerca del estado actual de su unión.

Pero, si tú todavía amas a la persona con la que estás, si todavía amas a la persona con que te casaste, entonces ustedes pueden resolverlo. Yo lo he hecho y he visto a otros hacerlo. Esto no quiere decir que ustedes necesaria y eventualmente llegarán a un estado de perfecto acuerdo de nuevo, pero puede significar que ustedes llegarán a un estado de profundo amor por el otro, así como por cada uno. Su amor se ensanchará y por lo tanto crecerá para incluir todo lo relativo a su pareja… incluso las partes que no esperabas. Esto es lo que hace el amor. Incluso el amor romántico.

Esto no siempre es un proceso placentero, sin embargo, ¿quién dijo que el amor era fácil? Pero siempre vale la pena.

Fuente original:

https://www.nakedpastorstore.com/blogs/news/can-your-relationship-survive-the-deconstruction-of-your-beliefs/

 

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David Hayward

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